Instrucciones
para un abrazo.
Tome al
sujeto en cuestión, impúlselo hasta usted con toda la fuerza que su pequeño o
gran cuerpo pueda arrebatar de su interior. Aférrese con sus dedos a su ropa y
susúrrele lo que sea que lo vaya a hacer al sujeto aferrarse a usted. Respire
su perfume, escuche los latidos de su corazón, palpe su espalda.
Y, por
favor, si lo ama, no lo suelte jamás aunque sus cuerpos se despeguen.
Cortázar y los abrazos
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